Fotógrafos de Estrellas

julio 17, 2008

  Reportaje Central

LA FOTOGRAFÍA Y EL STAR SYSTEM

FOTÓGRAFOS DE ESTRELLAS

En un principio fueron los intelectuales, artistas y príncipes los personajes públicos que la fotografía hizo aparecer. Ahora nuestros personajes públicos son mujeres adolescentes que posan borrachas—sin querer—frente a los lentes de paparazzis . La relación entre el star-system y la fotografía es de reciprocidad, ninguna podría comprenderse sin la otra en la actualidad. A continuación sus historias de amor y odio.

 

Por Cristian Cabello 

Cuando en el París de mediados del siglo XIX los grupos de intelectuales se empoderan como un grupo crítico, la burguesía de su clase también trae consigo el consumo incipientemente capitalista de la época y la instauración de modas. Félix Nadar es el fotógrafo que inaugura lo que será el star-system de las industrias de masas que tienen su clímax con el cine de mediados de de siglo XX.

Un siglo antes el taller de Nadar ubicado en la ciudad francesa  de París se convirtió en el lugar de convergencia de intelectuales como el poeta Charles Baudelaire y el escritor Victor Hugo. Estos artistas que realizaban una crítica social por primera vez se hacían reconocibles para los ojos de los demás parisenses. Se vuelven paradigmas, íconos reconocibles por la masa.

 Sarah Bernhardt de Nadar, los or�genes del star system

 

Nadar explota la fórmula de los retratos de personajes públicos en planos medios. Una fórmula que cambiará de zoom y protagonistas pero en su función principal: dar un aura superior a otros humanos. El respeto, la soledad y la creatividad de estos artistas fluye en cada fotografía. Todo facilitado con la reproductibilidad de la fotografía instaurada por industrias cada vez más desarrolladas y que comienzan a comercializar las imágenes. De este modo cada uno de estos personajes públicos adquiere un valor agregado en cada una de sus fotografías. Comienza la era del espectáculo.

 

Cine Mudo: estrellas en el capullo

En una primera etapa la fotografía, el cine y la prensa estarán en directa relación para acoger las nuevas estrellas. Estos personajes públicos logran su fama a principios del siglo XX a partir del cine mudo. Aún, eso sí, existe la exigencia por ver personajes públicos racionales, es decir artistas o políticos de la época. El artista aún no se convierte en vacío de contenido como sucederá con el advenimiento de las top models o antes los jóvenes íconos del cine hollywoodense como James Dean.

 

 

 

by james abbe

by james abbe

 

            El cine mudo fue un espacio de aprendizaje para posicionar a las primeras figuras de lo que sería el star-system. Uno de los fotógrafos de esta época fue James Abbe. Sus primeros logros fueron fotografías de equipos de deporte de colegios de niñas. Tuvieron tal éxito que el director de Vanity Fair, revista en la que posteriormente trabajó, le convenció para que se mudara a Nueva York.

            En pocos meses no había producción de Broadway que no llevase este pie: “Foto de Abbe”. Fueron años intensos en un mundo de posguerra saturado de teatro. La visión interna de Abbe nos ofrece el sentimiento de despreocupación y euforia que reinaba en aquel periodo. El estilo de retrato que perfeccionó tras marcharse a Nueva York, lleno de efectos mágicos, encajaba de forma ideal con las imágenes de ensoñación creadas por las estrellas, directores y cámaras de la edad de oro del cine mudo. Luego se trasladó a Hollywood donde consolidó su fama.

 

 

 

 

Mary Pickford

Mary Pickford Una de las primeras estrellas de Hollywood que se dio cuenta de lo importante que era para su carrera controlar su imagen pública fue Mary Pickford. Durante la década de los 20, llegó a gastarse 50.000 dólares al año en fotografías. Ella misma elegía a los mejores retratistas de la época, les pagaba espléndidamente, encargaba las copias de las fotos y las distribuía, a través de sus agentes de prensa, en publicaciones especializadas como Photoplay o Motion Pictures. Uno de sus principales empeños era el de perpetuar su imagen de niña inocente, incluso después de haber cumplido los 30. Es así cómo las futuras estrellas del cine comienzan a percatarse de la importancia de su imagen. Una relación por convenienciaAntes de hacerse famoso, Rodolfo Valentino también invirtió las fortunas de varias de sus amantes en hacerse retratos con los mejores fotógrafos. Gracias a estas fotos, logró captar la atención de los productores y convertirse en un ídolo de masas. Curiosamente, fue la propia madre de Mary Pickford quien le aconsejó hacerse fotos de promoción antes de concertar una cita con los jefazos de los estudios.Uno de los fotógrafos favoritos de Pickford y Valentino fue Nelson Evans. Además de inspirar a cientos de futuros fotógrafos de estrellas con sus exquisitos retratos de estudio, pasó a la historia por ser él quien, un buen día de 1914, tuvo la feliz idea de empezar a hacer reportajes fotográficos protagonizados por famosos posando en sus propias casas, en actitud distendida y natural, iniciando una tendencia periodística que aún perdura.Son muchas las grandes estrellas del Hollywood clásico que le deben buena parte de su fama inmortal al talento de inspirados fotógrafos. Greta Garbo, en el clímax de su carrera como actriz, contó con dos retratistas oficiales: Ruth Harriet Louise, que trabajó con ella de 1925 a 1929, y Clarence Sinclair, que lo hizo desde 1929 hasta 1941.Otra diva de armas tomar, Marlene Dietrich, también tuvo un fotógrafo personal a su entera disposición. Se llamaba Eugene Robert Richee y era uno de los más estrechos colaboradores del realizador Joseph von Sternberg. Según muchos biógrafos de Marlene, ambos diseñaron y consolidaron su imagen de mujer fatal y andrógina. by Frank Powolny

 

 

 

 

 

Frank Powolny, fotógrafo oficial de Shirley Temple en los años 30 y de Marilyn Monroe en los 50 y 60, es otro de los artistas en la sombra cuyo trabajo más ha influido en la imagen que hoy todos conservamos de la denominada Edad de Oro de Hollywood. Suya fue la célebre fotografía de Betty Grable enseñando las piernas, en plan pin-up, que se convirtió en el fetiche sexual de los soldados norteamericanos durante la II Guerra Mundial (el Gobierno estadounidense distribuyó más de cinco millones de copias de la foto entre los reclutas).

 

El lujo y el glamour: fotografía de moda

Roland Barthes, en su libro El sistema de la moda, define la fotografía de moda como “la fotografía de la vestimenta” y debe, necesariamente, transmitir deseos, despertar envidias y hacer soñar a aquel que la ve, a través de las prendas. Para ser buena, una fotografía de moda tiene que hablar de moda y decir algo acerca del momento actual; mostrar tendencias, hábitos y hasta obsesiones colectivas. Una vez que los deseos que provoca estén satisfechos y olvidados, esta imagen se convierte en registro visual de la historia.

No es novedad afirmar que existen vasos comunicantes entre la fotografía de arte y la de moda. Las dos son conocidas como prácticas de vanguardia que cuestionan lo establecido, desafían lo prohibido y provocan cambios.

Audrey Hepburn por Richard Avedon

Audrey Hepburn por Richard Avedon

 

            Uno de los primeros niños malditos de la fotografía del star sytem fue Richard Avedon, quien trasladó sus modelos a las calles de Paris y los cafés, rompiendo con la tradición de la fotografía de estudio. A fines de la década  del 50 aparece con gran repercusión  su libro donde Truman Capote escribe los textos. Este trabajo contiene principalmente retratos de personalidades y algunas fotos de modas.

“Las fotos tienen para mi una realidad que la gente no tiene. Conozco a la gente mediante las fotos”, dijo Avedon. La austeridad de sus retratos, siempre sobre fondo blanco o liso hacen afluir a la superficie la intimidad de los seres humanos, esta fue una de las claves de su obra, que llamo la atención a publico y artistas.

 

 

Trabajó para revistas como Vogue, Life, Look. y su último encargo fue realizado por The New Yorker. Esta es una de los requisitos que todo fotógrafo del star system debe cumplir: su relación con los medios de comunicación magazinescos.

 

por William Klein

por William Klein

 

 

Otro de los “fotógrafos terribles” del mundo de la moda es William Klein quien trabajó principalmente para la revista Vougue desde 1954. En la revista hizo un nuevo tipo de fotografía de moda, pero, sobre todo, inmortalizó la ciudad. Fotos caóticas e irracionales, llenas de humor y al mismo tiempo familiares. Klein empleó deliberadamente el gran angular y el teleobjetivo, insólitos efectos luminosos y de flash, recurriendo también al desenfoque causado por el movimiento.    
 
 
 
Top models v/s chicas trash
 
Hasta los años ochenta, la fotografía de moda había cumplido su doble función comercial y onírica. Es esta fotografía de moda la que transporta el sueño y se presenta como una ventana abierta al cerrado mundo de la moda. Las imágenes de moda creadas durante esta época presentan una obsesiva perfección que es alcanzada gracias a la manipulación digital.
Los ochenta fueron una explosión en el mercado —igual que en el mundo del arte—, las campañas publicitarias contaban con grandes presupuestos, surgió el culto a las top models, a la sofisticación. Los cuerpos deportivos de las top models de los ochenta como Cindy Crawford, y Claudia Schiffer se vuelven la obsesión de fotógrafos comerciales.
Sin duda este es un momento oscuro para variantes artísticas de la fotografía, ya que el modelo de belleza es demasiado rígido. Sin embargo, con la llegada de los años noventa y el surgimiento del grunge de Nirvanamuchas, revistas internacionales cambiaron de giro, obligando a los fotógrafos a romper esquemas y a producir imágenes que bien pueden considerarse críticas y hasta escandalosas. La fotografía posada que hasta este momento había preponderado en la producción de imágenes de moda, se ve desplazada por lo trash.
Las modelos con el look trash se oponen a la buena salud, las modelos aparecen más andrógenas y

la cantante noventera Shirley Manson, �cono de lo trash

la cantante noventera Shirley Manson, ícono de lo trash

desordenadas en su vestimenta, a veces hasta sucias. Los noventa representan el fin del cuerpo-objeto, de la mujer fatal, inaccesible y de la celebración de la belleza del cuerpo. El trash marca el gran retorno del cuerpo vivido, ya no se muestra más la vestimenta sino un cuerpo que porta angustias y dolor. Kate Moss —con su apariencia de adicta a la heroína— y Kristen McMenamy —con su cicatriz en el vientre— son bellas pero en el interior. La vestimenta y la modelo no son ya lo importante, lo que cuenta ahora es la época y el individuo. La ruptura con la imaginería tradicional de la moda ha permitido un verdadero acercamiento entre la fotografía de moda y el arte contemporáneo.

 

 

 

 

 

Los ladrones de imágenes

El star system actual ha tenido que adaptarse a nueva clase de fotógrafos: los paparazzis. Todo empezó cuando en agosto de 1958 el fotógrafo Tazio Secchiaroli le hizo un par de fotos al exilado rey egipcio Faruk acompañado de dos chicas jóvenes. Dos años más tarde Fellini escenificó a estos reporteros en La dolce vita. Paparazzi entonces significaba robar una imagen y ahora también aunque la metodología ha cambiado sustancialmente.

Lo que hace el star system es crear iconos que presenta como unos seres sobrenaturales; sin embargo los paparazzi tratan de conseguir unas fotografías carentes de artificio que, a veces, logran romper el icono. La fotografía del paparazzi es una de las pocas imágenes que logra la supremacía de la imagen fija respecto de la imagen televisiva o cinematográfica. Todavía una página impresa sigue siendo un invento no superado porque podemos leerla y fijarnos en todo tipo de detalles, y a nivel fotográfico esa lectura detallada sigue funcionando muy bien.

Britney Spears atacando un paparazzi

Britney Spears atacando un paparazzi

 

            Este tipo de fotografías ya no son tan gentiles con las estrellas como las del siglo de oro del cine hollywoodense. El paparazzeo muchas veces se torno agresivo y muestra sin tapujos la intimidad de los personajes: modelos drogadictas, actrices robando, cantantes pop manejando ebrias, actores a quienes se les saca del clóset. Esta nueva industria de la fotografía socava y destruye a esos íconos celestiales, a nuestras intelectuales del cuerpo, las trata sin ninguna sutileza, las convierte en vacío.

 

 

 

 

 

 

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Una respuesta to “Fotógrafos de Estrellas”

  1. sofia said

    wow! Excelente , un texto magnífico

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